divendres, 18 de desembre de 2009

Haidar esta en casa. Las miserias del mundo estan al descubierto.

Después de más de un mes de incertidumbres, de negociaciones y de contactos diplomaticos, desde esta madrugada Amunati esta en casa, en El Aiún, pero, ¿es motivo de satisfacción el que ella este en casa? Si tenemos motivos para alegrarnos, ya que se ha llegado a un acuerdo antes de que el mal fuera irreparable; pero, realmente es una verguenza para las sociedades democraticas, para la ONU y para la diplomacia internacional que se haya dado este caso.
Recordemos que lo único que había hecho hasta ahora la señora Haidar era reclamar su derecho a la autodeterminación, su derecho a reclamar vivir en un pais libre, no sometido a ninguna dictadura ni invadido por ningún vecino.
Por lo tanto el cúmulo de despropositos que se han dado en este mes y pico, no puede ser nunca un motivo de alegria, lo que se tendria que abrir ahora es un espacio de debate, y a la vez reactivar el proceso de Sahara, que fué anexionado unilateralmente por Marruecos, y así se ha quedado, sin que ninguna OTAN haya puesto en marcha un dispositivo para liberar el pais sometido al control del vecino; esto fué lo que paso en su momento cuando Irak se anexionó Kuwait, pero claro, todo tiene su explicación logica, Sahara no esta asentado sobre el mayor yacimiento de petroleo.
El derecho a la libertad de un pueblo viene determinado por la cantidad de dinero que pueda dar a ganar a las grandes potencias este pueblo, y a la vez, la falta de petroleo esta directamente relacionada con la capacidad de privación de libertades de este pueblo.
Lamentable el caso Haidar, pero ha servido para poner sobre la mesa la pobreza de espiritu de las grandes potencias, y la falta de valor que tienen en realidad los tan cacareados valores democraticos. Realmente lamentable.