dissabte, 6 de maig de 2017

Mirar por la ventana del otro


La empatía no es una actitud de moda, por mucho que se oiga hablar del tema, y por mucha actitud de apertura que se quiera manifestar, la empatía se tiene o no se tiene. Es una capacidad más del ser humano, la persona tiene la capacidad de ser empática.

Hay personas que por su manera de ser son empáticas en sí mismas; en cambio otras es una aptitud que hay que trabajar y entrenar con ahínco, que es un poquito cada dia analizarse a uno mismo e ir mejorando y trabajando; aunque esta sería la actitud óptima también para esta persona que ya por si misma es empática.

Las experiencias que vivimos, los momentos de gozo, los momentos de angustia, todo esto va creando dentro de nosotros un pozo que servirá de abono a esta capacidad empática que podamos llegar a tener. Por tanto es una aptitud que podemos ir mejorando y ampliando cada día, lo que nos reportará un crecimiento personal cada vez más amplio.

Ahora bien, también puede haber personas que en ningún momento se hayan planteado si son empáticas, si les interesa serlo, o ni siquiera valorar en otro que si lo sea com algo positivo en su manera de ser esta cualidad.

Y la empatia es saber mirar por la ventana del otro, no dejarse influir por prejuicios ni por ideas preconcebidas a la hora de juzgar o valorar la actitud de una persona, o la reacción de esta persona ante un hecho concreto.

Nuestras vivencias y emociones nos llevan a formarnos mapas mentales donde anotamos nuestras experiencias, y donde delimitamos las zonas seguras y cómodas; allí donde nos sentimos seguros y no corremos peligro. Y algunas veces estos mapas mentales grabados en nuestro subconsciente durante años, nos llevan a tener una actitud contraria a la empatía; nos fuerzan a ser desconfiados, desconsiderados y hasta algo déspotas ante situaciones o actitudes, maneras de pensar o de actuar de otros; nos impiden mirar por la ventana del otro.

Empatía no es juzgar, es validar la opinión o emoción del otro, ayudandolo a procesar y rehacer una creencia.Tan importante es saber escuchar como saber preguntar, antes de formarnos una opinión, no solo tenemos que indagar para obtener información, también tenemos que indagar para poner a prueba nuestra hipótesis.

Empatía es tratar de comprender, desde el sistema de creencias del interlocutor, la lógica de su respuesta frente a las circunstancias.

Somos como actuámos y actuámos como somos. En este sentido también escuchamos como somos y hablamos desde el ser que somos. Debemos respetar al otro desde su legitimidad a ser diferente. Esta es la manera de inspirar la confianza necesaria, para que se pueda confiar en nosotros y cuando esta confianza la tiene que inspirar una persona que ostenta una autoridad, sus fundamentos tiene que ser muy sólidos; y su capacidad empática tiene que estar muy fortalecida, y tiene que saber ejercerla con maestría si quiere conservar el status de autoridad necesaria.