dissabte, 18 de febrer de 2017

Liderazgo y Empatia, un camino sin una meta final

Liderazgo y Empatía, es muy importante que vayan unidos estos dos conceptos, ya que cada vez es más habitual el trabajo en equipo, y con un equipo multidisciplinar y multicultural, debido a la globalización; así mismo es muy importante la capacidad de retener el talento, ya que la selección y formación de personal implicado en la compañía y motivado, es muy costoso; por tanto el objetivo es que una vez se tiene a esta persona seleccionada, formada e integrada, es que se quiera quedar en la compañía, que se sienta parte de la misma.


Los equipos son siempre ollas con emociones burbujeantes, siempre próximas a la ebullición, en que a menudo hay que llegar a consensos. El Líder de un equipo debe ser capaz de detectar, percibir y entender todos los puntos de vista que se producen dentro del equipo, y a la vez propiciar una colaboración cada vez más estrecha entre todos los miembros; por tanto tiene que ser capaz de liderar, mediar y guiar a todos los integrantes hacia un único fin, el crecimiento del negocio, con motivación.


Un Líder tiene que ser un facilitador del aprendizaje de cada uno de los miembros del equipo, tiene que acompañarlos en su capacidad de aprender y de mejora. Tiene que facilitarles las herramientas para el crecimiento personal de cada uno de ellos, que no se sientan limitados en sus aspiraciones de ascenso o de movilidad horizontal. Cuanto más motivado esté cada uno de los miembros del equipo, más productivo será este equipo.


Y el Líder tiene que ser capaz de detectar cuales son las áreas de mejora que requieren los miembros del equipo, ya que estas necesidades, aspiraciones o prioridades no serán las mismas para ninguno de los miembros. Tiene que tener la capacidad de ponerse en el papel de cada uno de ellos y entender las necesidades que se vayan dando sin juzgar ni ningunear, ya que todas las aspiraciones son perfectamente legítimas; ahora bien, si este ya detecta que las capacidades de uno de los miembros del equipo no están en consonancia con las aspiraciones personales que tiene; es cuando tiene que hacer uso de su capacidad de guía para enfocar a este trabajador en otra dirección más adecuada a sus capacidades.



Y para poder ejercer estas funciones con la máxima profesionalidad, el Líder tiene que ser una persona con un autoconocimiento y una capacidad permanente de aprender y de autoevaluarse muy altos, ya que antes de analizar a ningún miembro de su equipo tienen que ser capaz de analizarse a sí mismo, detectar sus propias carencias y buscar ayuda y guia para mejorarlas.