divendres, 4 d’agost de 2017

Somos vendedores

    Todos vendemos, vendemos nuestro trabajo, nuestros conocimientos, nuestros servicios, nuestra experiencia; desde el minuto uno vendemos, nuestro trabajo es vender, y la venta se produce en el trato personal, en el cara a cara; si uno no compraria su propio trabajo a un trabajador del que no nos fiaramos, con el que no nos sintieramos medianamente seguros, ¿por qué esperamos que nos compren a nostros «porque si»?


     Para encontrar un buen comprador por nuestro trabajo (empleador) tenemos que saber vendernos, saber mostrar nuestra profesionalidad y nuestro saber (estar, sensibilidad, integridad) de manera clara, sin falsas modestias, però sin sobrevalorarnos. Y además vendernos correctamente, al precio adecuado, y ahí radica muchas veces el problema y los conflictos laborales entre empleador y empleado. Que en el momento de la compra-venta no hemos sabido vender exactamente lo que somos, lo que puede haber llevado al empleador a hacerse una idea erronea del producto adquidido, que nuestro saber hacer no se ajuste a lo que realmente necesitaba; el error tanto puede ser en una sobrevaloración como en infravaloración.

     Puede pensar estar contratando un empleado con una experiencia «equis + y» cuando realmente somos «equis», por lo que no llegaremos a las expectativas que nuestro empleador a depositado en nuestra contratación; o que realmente necsite un conocimiento «y» cuando nosotros somos «y + zeta», entonces seremos nosotros lo que nos sentiremos defraudos.

  Tanto una situación como la otra provocaran una reacción en la relación empleador/empleado que no es la deseada.

    De ahí la importancia de la entrevista de trabajo, ser muy claro, tanto uno como otro, sobre lo que necesitamos y lo que esperamos conseguir, y para esto antes tiene que haberse realizado un trabajo detallado de analisis, las dos partes; lo que queremos conseguir y lo que podemos ofrecer a cambio; definición del puesto y de competencias. Definir nuestra marca.


    Es el único método de que las relaciones laborales, el binomio empleador/empleado, va cumplidas sus expectativas y esto proporcionará en ambas partes la satisfacción necesaria para seguir motivados e implicados en el proyecto común.